Después de follar dos veces, la primera con ímpetu, y la segunda, tratando de observar. Me recogí el cabello, salí al ante jardín, a fumar un cigarro. Y solo la mañana se demoro, en que mi árbol, dejara todas sus hojas moradas, y se apiñaran en el tronco. Vino esa compañía, esa alegría, que siquiera me explico. Lluvia entre los dedos, entre los rostros. Y las nubes, decidoras de la verdad recogida. Fue el otoño que me obligo guardar silencio, que hizo que te viera después de tanto tiempo, aun es como si me volviera a romper el corazón. Y es otoño otra vez, quizás no lo recuerdes, pero fue entre hojas, cuando mi perdida reverdecía.lunes, 28 de abril de 2008
fue en otoño!
Después de follar dos veces, la primera con ímpetu, y la segunda, tratando de observar. Me recogí el cabello, salí al ante jardín, a fumar un cigarro. Y solo la mañana se demoro, en que mi árbol, dejara todas sus hojas moradas, y se apiñaran en el tronco. Vino esa compañía, esa alegría, que siquiera me explico. Lluvia entre los dedos, entre los rostros. Y las nubes, decidoras de la verdad recogida. Fue el otoño que me obligo guardar silencio, que hizo que te viera después de tanto tiempo, aun es como si me volviera a romper el corazón. Y es otoño otra vez, quizás no lo recuerdes, pero fue entre hojas, cuando mi perdida reverdecía.
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